Nuestra BOSQUEJO preparación para la venida del Señor (3) Perder la vida del alma y recibir la salvación del alma


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1 SEMANA 5 BOSQUEJO SEMANA 5 BOSQUEJO Día 1 Nuestra BOSQUEJO preparación para la venida del Señor (3) Perder la vida del alma y recibir la salvación del alma Lectura bíblica: Mt. 16:25; Lc. 17:33; Jn. 12:25; He. 10:39; 1 P. 1:9; Ap. 12:11 I. El que quiera salvar la vida de su alma, la perderá; y el que la pierda por causa de Mí, la hallará (Mt. 16:25): A. Perder la vida del alma significa perder el disfrute del alma, y salvar la vida del alma significa tener el disfrute del alma, es decir, salvaguardar el alma en su disfrute. B. Cuando el Señor Jesús vivió en esta tierra, Él perdió la vida de Su alma, es decir, Él renunció a todo disfrute del alma; Él perdió el disfrute de Su alma en esta era a fin de ganar Su alma en la era venidera. C. Negarnos a nosotros mismos significa rechazar los deseos del alma, sus preferencias y elecciones propias (v. 24). D. Tenemos que hacer una elección: perder la vida de nuestra alma hoy y ganarla en la era venidera, o salvar la vida de nuestra alma hoy y perderla en la era venidera. E. A fin de obtener el disfrute el gozo del Señor en la era venidera, tenemos que pagar el precio requerido en esta era al perder la vida de nuestra alma (25:21, 23): 1. Si salvamos la vida de nuestra alma en esta era, podemos estar seguros de que la perderemos cuando el Señor Jesús regrese. 2. Por causa del Señor, por causa del evangelio y por causa del testimonio del Señor, tenemos que estar dispuestos a perder el disfrute de nuestra alma en esta era (Mr. 8:35-38; Ap. 1:9). F. Es necesario que perdamos el disfrute del alma por causa de la iglesia y de todos los santos (Mt. 16:18; 1 Jn. 3:16): Día 2 y Día 3 Día 4 1. Si no perdemos la vida del alma, la iglesia no podrá ser edificada; perder la vida del alma es el factor básico para que seamos conjuntamente edificados (Mt. 16:18). 2. Debemos poner nuestra vida humana por los hermanos; la vida divina (zoé) en nuestro interior, anhela amar a los demás e incluso morir por ellos (1 Jn. 3:16). G. Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de Su Padre con Sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a sus hechos (Mt.16:27): 1. Porque indica que la recompensa que el Señor dará a Sus seguidores a Su retorno dependerá de si ellos perdieron o salvaron la vida de su alma. 2. Tanto perder la vida del alma como salvarla merecerá una recompensa (Ap. 22:12). II. El que procure conservar la vida de su alma, la perderá; y el que la pierda, la conservará (Lc. 17:33): A. Conservar la vida de nuestra alma está relacionado con tardar en abandonar las cosas terrenales y materiales (v. 31). B. Tardamos en abandonar las cosas terrenales debido a que nos importa demasiado el disfrute de nuestra alma en esta era: 1. La mujer de Lot se convirtió en una columna de saldebidoaquesequedómirandoatrás,hacia Sodoma, lo cual indica que ella amaba y estimaba como un tesoro el mundo maligno que Dios iba a juzgar y destruir por completo (v.32). 2. Tardar en abandonar las cosas mundanas y terrenales hará que perdamos nuestra alma; esto es, nuestra alma sufrirá la pérdida de su disfrute en la era del reino. III. El que ama la vida de su alma la perderá; y el que la aborrece en este mundo, para vida eterna la guardará (Jn. 12:25): A.ElSeñor,comogranodetrigoquecayóentierra, perdió la vida de Su alma al morir a fin de que, en

2 SEMANA 5 BOSQUEJO SEMANA 5 BOSQUEJO Día 5 Día 6 resurrección, Su vida eterna fuese liberada e impartida a los muchos granos (v. 24). B. Nosotros somos los muchos granos y, como tales, tenemos que perder la vida de nuestra alma por medio de la muerte, a fin de poder disfrutar de la vida eterna en resurrección. C. Perder la vida de nuestra alma por medio de la muerte equivale a seguir al Señor Jesús a fin de servirle y andar con Él por este camino, el camino de perder la vida de nuestra alma y vivir en Su resurrección (v. 26). IV. Nosotros no somos de los que retroceden para ruina, sino de los que tienen fe para ganar el alma (He. 10:39): A. Ganar o salvar nuestra alma depende de cómo la tratemos al seguir al Señor después que somos salvos y hemos sido regenerados. B. Si perdemos nuestra alma ahora por causa del Señor, la salvaremos, o ganaremos, cuando el Señor retorne (Lc. 9:24; 1 P. 1:9). C. Ganar el alma será la recompensa que en la era del reino recibirán los victoriosos seguidores del Señor (He. 10:35; Mt. 16:22-28). V. Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas (1 P. 1:9): A. Nuestra alma será salva de los sufrimientos para ser partícipe del pleno gozo del Señor en Su manifestación, a Su retorno (v. 7; 3:17; 4:1, 12-16, 19). B. En esta era tenemos que negarnos a nuestra alma, la vida de nuestra alma,con todos sus placeres,a fin de que en la era venidera ganemos nuestra alma al ser partícipes del gozo del Señor (Mt. 10:37-39). C. En la manifestación del Señor, algunos creyentes entrarán en el gozo del Señor, mientras que otros llorarán y crujirán los dientes (25:21, 23; 24:45-46). D. Entrar en el gozo del Señor es la salvación de nuestras almas (25:21, 23). VI. Y ellos le han vencido por causa de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y despreciaron la vida de su alma hasta la muerte (Ap. 12:11): A. Debido a la caída del hombre, Satanás se unió a la vida del alma del hombre, la cual es nuestro yo (Mt. 16:23-24). B. Para vencer a Satanás es imprescindible que no amemos la vida de nuestra alma; más bien, debemos aborrecerla y negarnos a ella (Lc. 14:26; 9:23). C. No amar la vida de nuestra alma es la base para vencer a Satanás (Ap. 12:11): 1. Satanás sólo teme una clase de persona: aquella que no ama la vida de su alma. 2. Si hemos de vencer a Satanás, tenemos que comprenderquelabasedelavictoriaesrenunciar a amar nuestro yo.

3 SEMANA 5 DÍA 1 78 Mt. 16:23 DÍA 1 Pero Él, volviéndose, dijo a Pedro: Quítate de delante de Mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mente en las cosas de Dios, sino en las de los hombres Porque el que quiera salvar la vida de su alma, la perderá; y el que la pierda por causa de Mí, la hallará. Porque qué aprovechará al hombre, si gana todo el mundo,ypierdelavidadesualma? Oquédará elhombreacambiodelavidadesualma?porqueel HijodelHombrevendráenlagloriadeSuPadrecon Sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a sus hechos. En Mateo 16:23-25 se hace referencia a tres entidades que están relacionadas entre sí: la mente, uno mismo y la vida del alma. La mente es la expresión del yo (de uno mismo), y el yo es la suma total de la vida del alma. La vida del alma es expresada y vivida en el yo, y el yo se expresa por medio de la mente, los pensamientos, los conceptos y las opiniones personales. Cuando no ponemos nuestra mente en las cosas de Dios, sino en las de los hombres, nuestra mente aprovecha la oportunidad para actuar y expresarse. Esto fue lo que le sucedió a Pedro. Así que, con lo que el Señor dijo a continuación indica que Pedro tenía que negarse a sí mismo, es decir, que en lugar de salvar la vida de su alma, tenía que perderla. Perder la vida del alma es la realidad de negarse a uno mismo. Esto es tomar la cruz. En realidad, en estos versículos hay cuatro asuntos que están relacionados: Satanás, la mente, el yo, y la vida del alma. Este mensaje tiene que ver principalmente con estos cuatro asuntos, los cuales comienzan con la mente y concluyen con Satanás. (Estudio-vida de Mateo, pág. 576) Es crucial que entendamos que nuestra opinión natural es la encarnación de Satanás. Nada daña más nuestra vida cristiana que nuestras opiniones. Expresar nuestra opinión natural es producto de la inspiración satánica Tomar el camino de la cruz para entrar a la gloria requiere que dejemos de utilizar nuestra mente de una manera natural. Debemos negarnos a nosotros mismos, llevar la cruz y seguir a Cristo. 79 SEMANA 5 DÍA 1 El llevar genuinamente la cruz edifica a la iglesia porque da muerte al yo, a la vida del alma y a la vida natural. Todos nosotros fuimos sepultados, bautizados y aniquilados. Ahora necesitamos permanecer en esta condición.esto es tomar el camino de la cruz. Llevar la cruz no consiste en sufrir, sino en mantener el yo bajo el efecto aniquilador de la cruz. La cruz de Cristo es la muerte aniquiladora bajo cuyo efecto debemos permanecer. Permanecer allí es llevar la cruz. La resurrección se produce después de haber experimentado tal aniquilamiento. Cuando nos mantengamos bajo el efecto aniquilador de la muerte de Cristo, espontáneamente habrá una reacción en nuestro espíritu, y esta reacción es la resurrección. La resurrección es necesaria para la edificación de la iglesia. Mientras nosotros vamos en pos del Señor, no debemos salvar la vida de nuestra alma [v. 25], o sea que, no debemos permitir a nuestraalmatenersudisfrute.silasalvamosenestaera,laperderemos en la era venidera,pero si la perdemos por causa de Cristo,la encontraremos en el disfrute del reino, en la era venidera. En el versículo 26 [vemos que] el disfrute de la vida del alma hoy está estrechamente relacionada con el mundo. Ganar el mundo para obtener el disfrute del alma significa perder la vida y el disfrute del reino en la era venidera. Aun si ganásemos el mundo entero a fin de que la vida de nuestra alma disfrute del mismo perdiendo así la vida de nuestra alma en la era venidera esto no nos rendirá beneficio alguno, pues nada vale tanto que pueda ser dado a cambio del disfrute de la vida del alma en el reino. La palabra porque [al principio de versículo 27] indica que la recompensa que el Señor dará a Sus seguidores cuando regrese, dependerá de que éstos pierdan o salven su alma en esta era, conforme a lo mencionado en los versículos 25 y 26. La recompensa será dada conforme a cómo hayamos llevado la cruz. Esto dependerá de que permanezcamos o no bajo el efecto aniquilador de la cruz, y de que perdamos o salvemos la vida de nuestra alma en esta era. (Estudio-vida de Mateo, págs , 579, 581, 582) Lectura adicional: Estudio-vida de Mateo, mensaje 48; The Kingdom, cap. 26; The Collected Works of Watchman Nee, tomo 17, págs

4 SEMANA 5 DÍA 2 80 Lc. 14:33-35 DÍA 2 Así, pues, todo aquel de entre vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser Mi discípulo. Buena es la sal; mas si la sal pierde su sabor, cómo podrá recobrar su sabor? Ni para la tierra ni para el estercolero es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír, oiga. En Lucas 14:34 y 35 el Señor habla en cuanto a la sal La sal es por naturaleza un elemento que mata y elimina los microbios de corrupción. Para la tierra corrompida, los seguidores del Señor Jesús deben ser el elemento que impide que la tierra se corrompa por completo. El Señor indica que es posible que la sal pierda su sabor, que se haga insípida. Hacerse insípida significa perder la capacidad de salar, es decir, quedar en la misma condición que la gente terrenal, sin poder distinguirse de los incrédulos. Los creyentes de Cristo son la sal de la tierra, usada por Dios para eliminar la corrupción de la tierra. El sabor de ellos depende de que hayan renunciado a las cosas terrenales. Cuanto más se desprendan de las cosas terrenales, más intenso será su sabor. Ellos perderán su sabor si no están dispuestos a renunciar a todas las cosas de la vida presente. Si esto sucede, ellos no serán aptos ni para la tierra, que es la iglesia, la labranza de Dios (1 Co. 3:9), la cual llega a ser el reino venidero (Ap. 11:15), y tampoco serán aptos para el estercolero, que representa el infierno, el basurero del universo (21:8; 22:15). Ellos serán echados del reino de Dios, especialmente, serán excluidos de la gloria del reino en el milenio. Aunque fueron salvos de la condenación eterna, dejan de desempeñar una función en el reino de Dios por no haber renunciado a las cosas terrenales; es por esto que no son aptos para el reino venidero, y es necesario apartarlos para que sean disciplinados. (Estudio-vida de Lucas, págs ) En Lucas 14:25-35 se nos presenta la enseñanza del Señor con respecto a seguirle. Según lo que Él dice en el versículo 26, debemos aborrecer cualquier cosa o persona que nos estorba o 81 SEMANA 5 DÍA 2 distrae del debido disfrute de Cristo. El Señor no tiene la intención de enseñarnos a aborrecer a nadie, sino de enseñarnos a aborrecer los obstáculos y las distracciones, o sea, todo lo que nos impida disfrutar a Cristo. Ya que nuestro Padre sabe que Sus hijos son traviesos y no son fieles en cuanto concierne a disfrutar a Cristo, Él hizo que parte de Su plena salvación fuera un incentivo y una recompensa. La recompensa del reino milenario en la era venidera debe ser un incentivo que nos anime, nos sirva de advertencia y nos recuerde que debemos seguir disfrutando a Cristo hoy y que nuestro comportamiento debe concordar con este disfrute. Muchos cristianos no han visto que en 14:35 se mencionan tres lugares La sal que pierde su sabor no es útil ni para la tierra ni para el estercolero, por lo cual, será arrojada en un tercer lugar. Ya vimos que la tierra representa la labranza de Dios, la cual es la iglesia, y la iglesia llegará a ser el reino venidero. El estercolero, el lugar más sucio del universo, representa el infierno, el lago de fuego. Ciertamente, ninguna persona salva merecerá ir a tal lugar. Pero, a qué lugar merecerá ir usted cuando el Señor Jesús regrese? Obviamente no merece ir al infierno, puesto que la sangre del Señor le lavó y le salvó. Entonces, será apto para entrar en el reino? Tal vez, su conciencia no le permita decir que sí. Si ésta es su situación, usted no merece ir al infierno ni tampoco entrar en el reino. Esto quiere decir que tendrá que ir al tercer lugar, es decir, a un lugar de disciplina. Esto es lo que el Señor enseña claramente aquí. Somos la sal y debemos mantener nuestro sabor y salar este mundo corrupto. Dondequiera que estemos, debemos eliminar la corrupción que hay en el mundo. Sin embargo, es posible que perdamos el sabor. Si ésta es nuestra situación, cuando el Señor Jesús regrese, dónde deberíamos estar? No seremos aptos ni para entrar en el reino ni tampoco merecemos ir al infierno. La sal que noseaútilniparalatierranipara el estercolero será arrojada a un lugar que es ajeno a la gloria del reino venidero. El que tiene oídos para oír, oiga (v. 35b).(Estudio-vida de Lucas, págs ) Lectura adicional: Estudio-vida de Lucas, mensaje 33; The Collected Works of Watchman Nee, tomo 17, págs

5 SEMANA 5 DÍA 3 82 Lc. 17:31-33 DÍA 3 En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva a las cosas que dejó atrás. Acordaos de la mujer de Lot. El que procure conservar la vida de su alma, la perderá; y el que la pierda, la conservará. Los vencedores no procuran conservar la vida de su alma. En vistadelaadvertenciaencuantoalamujerdelot,ellosnoaman las cosas materiales ni sienten interés por ellas [Lucas 17:31] revela que al tardar nosotros en abandonar las cosas terrenales y materiales, perderemos la oportunidad de ser partícipes del arrebatamiento de los vencedores descrito en los versículos del 34 al 36. El Señor dice en el versículo 32: Acordaos de la mujer de Lot. La mujer de Lot se convirtió en una estatua de sal porque se quedó mirando atrás debido a su apego a Sodoma. Esa mirada indica que ella amaba y estimaba el mundo maligno, al cual Dios iba a juzgar y destruir totalmente. Ella fue rescatada de Sodoma, pero no llegó al lugar seguro adonde llegó Lot (Gn. 19:15-30). No pereció, pero tampocofuecompletamentesalva.ella,comolasalquesevuelve insípida (Lc. 14:34-35), fue dejada en un lugar de sufrimiento y vergüenza. Esto es una advertencia solemne para los creyentes que aman al mundo. (Estudio-vida de Lucas, pág. 336) La mujer de Lot fue rescatada de Sodoma, pero su corazón aún se sentía atraído hacia aquella ciudad maligna. Cuando los ángeles sacaron a Lot y a su mujer, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas (Gn.19:17).Se les mandó a Lot y a su mujer que siguiesen hacia adelante y no mirasen atrás. Sodoma estaba bajo la condenación de Dios y a punto de perecer, y debían olvidarse de ella. Sin embargo, la mujer de Lot, incapaz de olvidarse de Sodoma, miró atrás con apego a la ciudad, e inmediatamente se convirtió en una estatua de sal: Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal (v. 26). 83 SEMANA 5 DÍA 3 La advertencia en cuanto a la mujer de Lot se relaciona con la advertencia de la sal que pierde su sabor, mencionada en Lucas 14:34 y 35. Cuando juntamos 14:34, 35 y 17:32, vemos que una persona que pertenece al Señor puede convertirse en la sal que perdió su sabor, incluso en una estatua de sal insípida. Podemos decir que la mujer de Lot tenía sal, pero era sal insípida, o sea, que perdió su sabor. Qué lamentable! Ya vimos que en 14:35 la sal puede encontrarse en uno de tres lugares: en la tierra, en el estercolero o afuera, un lugar que no está en la tierra ni en el estercolero. En el caso de la mujer de Lot, también había tres lugares: la ciudad de Sodoma, el lugar adonde Lot fue llevado y el lugar localizado entre los dos, un lugar deshonroso, donde la mujer de Lot permaneció como estatua de sal. No son muchos los líderes ni maestros cristianos que han vistoestetercerlugar.lamayoríaenseñaquesólohaydoslugares, uno para los salvos y otro para los perdidos. Pero según la revelación neotestamentaria, existe indiscutiblemente un tercer lugar, que no es para los salvos ni para los perdidos, sino un lugar en el que se padece vergonzosamente. Si amamos al Señor y recibimos la advertencia en cuanto a la mujer de Lot, no nos importarán las cosas materiales ni nuestro corazón será atraído por ellas. En vez de conservar nuestra alma al amar las cosas materiales, seremos llenos de Cristo, quien es el aire celestial. Entonces gozosamente seremos arrebatados. El Señor, después de recordarnos de la mujer de Lot, añade: El que procure conservar la vida de su alma, la perderá; y el que la pierda, la conservará (17:33). Conservar la vida del alma es permitir que el alma tenga su disfrute y que no sufra. Perder la vida del alma es hacer que el alma sufra la pérdida de tal disfrute. Si los seguidores del Salvador-Hombre permiten que su alma halle deleite en esta era, harán que su alma no pueda disfrutar de la era venidera del reino. Si no permiten que el alma disfrute en esta era, por causa del Salvador-Hombre, harán posible que su alma se deleite en la era del reino venidero, es decir, que ellos participen del gozo del Señor al regir la tierra (Mt. 25:21, 23). (Estudio-vida Lucas, págs ) Lectura adicional: Estudio-vida de Lucas, mensaje 39; The Collected Works of Watchman Nee, tomo 17, págs

6 SEMANA 5 DÍA 4 84 Mt. 16:24 DÍA 4 Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 28 De cierto os digo: Hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en Su reino. He. 12:2 Puestos los ojos en Jesús el cual por el gozo puesto delantedeélsufriólacruz Si nos negamos a nosotros mismos, tomamos la cruz y perdemos la vida de nuestra alma, recibiremos una clase de recompensa; pero si salvamos la vida del alma, recibiremos otra clase de recompensa. De uno u otro modo, cuando el Señor venga, recibiremos justa retribución. Sin embargo, estrictamente hablando, esta recompensa no es algo que pertenezca al futuro únicamente. Mateo 16:28 nos prueba esto El Señor vendrá de dos maneras, en Su venida futura y en Su transfiguración. La transfiguración del Señor ocurrida en el monte fue una forma en la que el reino vino. En ambos tipos de advenimientos, hay una recompensa según lo que hayamos hecho, según nos hayamos negado a nosotros mismos, hayamos tomado la cruz y hayamos perdido la vida del alma. Tenemos que comprender este asunto de salvar o perder el alma a la luz de nuestra experiencia. También tenemos que recordarqueeltemadelasegundamitaddemateo16eslaedificación de la iglesia, y que no debiéramos aislar la porción comprendida entre los versículos 21 y 28 de aquella comprendida entre los versículos 16 y 19, pues estos versículos tratan sobre la manera en que debemos edificar la iglesia. (The Exercise of the Kingdom for the Building Up of the Church, págs ) En lo referido a perder la vida del alma, el Señor no hizo referencia alguna a sufrir Aparentemente perder la vida del alma es un sufrimiento, pero en realidad, es un verdadero gozo. Si una hermana pierde la vida del alma al perdonar a su esposo, esto será motivo de gozo para ella y para toda su familia, y redundará en la edificación de una vida familiar apropiada. En principio, lo mismo sucede con la edificación de la iglesia. Perder el disfrute de nuestra alma es un gozo debido a que el resultado de ello es 85 SEMANA 5 DÍA 4 que la iglesia es edificada. Si usted está dispuesto a perder la vida de su alma en términos prácticos, los demás serán nutridos por usted y serán edificados por medio de usted. Esto no es un sufrimiento, sino un verdadero gozo. En Hebreos 12:2 se nos dice que el Señor sufrió la cruz por el gozo puesto delante de Él. El Señor no fue a la cruz con lágrimas; más bien, fue a la cruz gozoso. El hecho de que Él fue a la cruz significa que perdió la vida de Su alma. Pero debido a que Él veía por anticipado el resultado de tal sacrificio, no se compadecía a Sí mismo por perder la vida de Su alma. Él sabía que mediante Su muerte muchos otros granos serían producidos (Jn. 12:24). Hoy en día, es necesario que todos nosotros aprendamos a perder la vida del alma. En la vida de iglesia no debemos persistir en conservar para nosotros mismos cualquier disfrute del alma. El factor básico para ser edificados es perder la vida del alma. No sólo es un asunto de negar el yo y de llevar la cruz, sino de perder la vida del alma. Debemos dejar todo lo que trae deleite a nuestra alma por causa del Señor, de la iglesia y de todos los santos. Si estamos dispuestos a perder el alma por el bien de los demás, traeremos iluminación, alimento y plenitud a quienes nos rodean. De esta manera la iglesia será edificada. Si todos los santos estuviesen dispuestos a perder la vida del alma, la situación entre nosotros sería maravillosa. No habría ofensas ni habría necesidad de perdonar. Si somos así, seremos recompensados con la maravillosa transfiguración. Pero si no estamos dispuestos a perder la vida del alma, no participaremos de esta transfiguración. Por el contrario, la vida de iglesia será para nosotros oscuridad, y en vez de ser transfigurados, seremos castigados. En vez de regocijarnos, estaremos en oscuridad. Éste es el pago por no estar dispuestos a perder la vida del alma. Si estamos dispuestos a perder la vida de nuestra alma por causa del Señor, esto hará que la iglesia sea transfigurada; causaremos un avivamiento. Todo avivamiento genuino es la venida de Cristo con Su galardón (no Su segunda venida física). Él recompensa positivamente a los fieles y negativamente a los infieles. (The Exercise of the Kingdom for the Building of the Church, págs ) Lectura adicional: The Exercise of the Kingdom for the Building of the Church, cap. 5; La experiencia de vida, cap. 10

7 SEMANA 5 DÍA 5 86 Jn. 12:25 DÍA 5 El que ama la vida de su alma la perderá; y el que la aborrece en este mundo, para vida eterna la guardará. 1P. Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de 1:9 vuestras almas. Mt. 25:21 Su señor le dijo: Bien, esclavo bueno y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Laerapresente,laeradelaiglesia,eslaeraenlaqueel mundo rechaza a Cristo. Debido a que Cristo ha sido rechazado, Él no tiene disfrute alguno en esta tierra. Por ser seguidores Suyos, nosotros somos partícipes de Su destino. Nuestro destino como seguidores del Señor Jesús es no ser bien recibidos por este mundo, sino rechazados. Por tanto, esta era no es el tiempo para que nosotros obtengamos disfrute para nuestras almas, sino que es el tiempo para que perdamos esta clase de disfrute. Cuando el Señor Jesús regrese, ése será el tiempo en que Él disfrutará de la tierra. Entonces, Satanás estará preso, Cristo habrá recobrado la tierra para Sí, y toda ella será regida por Él. En aquel tiempo, Cristo disfrutará de la tierra, y todos Sus seguidores serán partícipes de este disfrute Entonces Él pedirá a Sus seguidores, Sus compañeros, que entren en Su gozo. Esto equivale a salvar nuestra alma. A fin de participar del disfrute de la era venidera, tenemos que pagar el precio requerido durante esta era al perder nuestra alma. Tenemos que decir: Señor, por causa Tuya, no quiero disfrutar de tanto placer ni diversión. (The Exercise of the Kingdom for the Building of the Church, págs ) Recibir la recompensa del reino es disfrutar del pleno goce del Señor de una manera particular. Hoy en día, disfrutamos a Cristo, y en la eternidad, también disfrutaremos a Cristo. Pero el Cristo que disfrutamos hoy y del cual disfrutaremos en la eternidad es la porción común a todos los santos. Después del milenio, Cristo será la porción común a todos Sus creyentes. Pero durante el milenio, Él será una porción particular para los vencedores, Sus correyes. Esta porción particular será la recompensa del reino, la cual es por completo un disfrute. Hoy en día tenemos un anticipo maravilloso de lo dulce que es disfrutar a Cristo. Pero si hoy en día nos 87 SEMANA 5 DÍA 5 ejercitamos esforzándonos por ser partícipes del reino, la porción particular y más excelente del disfrute de Cristo será nuestra. Incluso hoy en día, al ser partícipes del ejercicio que es propio del reino, disfrutamos a Cristo. Podría parecernos que éste no es un asunto placentero, pues tenemos que negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y perder la vida de nuestra alma. Sin embargo, una vez que empecemos a ejercitarnos como corresponde al reino, todo ello se convertirá en un disfrute para nosotros. Una vez que usted haya gustado de esto, jamás querrá dejarlo. Deseará negarse a sí mismo pues el mejor disfrute de Cristo está en negarse uno mismo y en perder la vida del alma. Si no me cree, le pediría que haga la prueba Quienes estén dispuestos a tomar a Cristo como su vida en virtud de Su abundante suministro al negarse a sí mismo, tomar la cruz y perder la vida del alma, estarán llenos de gozo. Cuánto gozo tendrán! Cuando llegue el momento para que ellos alaben al Señor, su gozo será desbordante. Qué prefiere usted? Una sonrisa vacía o este gozo profundo? Yo no soy un ángel; más bien, soy un ser humano. A veces, quizás me sienta ofendido por algún hermano. Sin embargo, si no me niego a mí mismo, llevo la cruz y pierdo la vida de mi alma toda vez que soy ofendido, estaría salvando la vida de mi alma. Siempre que salvo mi alma de este modo, no puedo orar ni leer bien la Biblia. Más aún, no puedo ni sentarme con comodidad, ni tampoco puedo descansar bien. Pero, si por la misericordia del Señor y por Su gracia tomo a Cristo como mi abundante suministro y vivo por Él, ejercitándome así en las prácticas propias del reino; entonces perderé la vida de mi alma. Me niego a mí mismo, tomo mi cruz y entonces tengo gozo. En esto consiste el disfrute de Cristo. Negarse uno mismo, tomar la cruz y perder la vida del alma no es una enseñanza hindú ni tampoco es una forma de ascetismo. Por el contrario, es disfrutar a Cristo mismo en lo profundo de nuestro ser. Cuánto consuelo e intimidad implica esto! Cuán real se hace entonces la presencia de Cristo para nosotros! En esto consiste ejercitarnos en las prácticas que son propias del reino. Esto nos hará aptos para que recibamos la recompensa del reino de tal modo que entremos en el gozo más elevado de Cristo durante Su reinado milenario. (The Exercise of the Kingdom for the Building of the Church, págs ) Lectura adicional: The Exercise of the Kingdom for the Building of the Church, caps. 6-7

8 SEMANA 5 DÍA 6 88 Ap. 12:11 Hch. 20:24 Mt. 10:39 DÍA 6 Y ellos le han vencido por causa de la sangre del Corderoydelapalabradeltestimoniodeellos,ydespreciaron la vida de su alma hasta la muerte. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera, yelministerioquerecibídelseñorjesúsparadar solemne testimonio del evangelio de la gracia de Dios. El que halla la vida de su alma, la perderá; y el que la pierde por causa de Mí, la hallará. El libro de Apocalipsis nos dice que los hermanos vencen a Satanás, el acusador, por causa de la sangre de Cristo, de la palabra de su testimonio, y porque desprecian la vida de su alma hasta la muerte. Despreciar la vida de nuestra alma no es simplemente un requisito para vencer a Satanás, sino que es el fundamento mismo en virtud del cual le vencemos (12:11). El que nosotros despreciemos la vida de nuestra alma no quiere decir que tengamos que morir. Quiere decir que estamos dispuestos a perder la vida del alma y que la vida del alma no es algo que nos importe [Algunos] se aman a sí mismos. Ellos no pueden vencer a Satanás. De hecho, ellos ciertamente serán derrotados a manos de Satanás. Satanás únicamente le tiene miedo a una clase de persona: aquella que desprecia la vida de su alma. Únicamente esta clase de persona puede ser completamente ajena a la influencia de Satanás, pues Satanás no la puede tocar. La base de la victoria sobre Satanás es despreciar la vida de nuestra alma. (The Collected Works of Watchman Nee, tomo 44, pág. 867) Cuando el Señor estuvo en esta tierra, a Él no le importó la vida de Su alma. Por esto fue considerado por muchos como un loco El Señor estuvo dispuesto a abandonar toda templanza para atender a las necesidades de otros El Señor podía comer fuera de horario, tocar a los leprosos, levantarse antes que amaneciera u orar toda la noche. Pero todas estas cosas fueron hechas en tiempos en que surgían necesidades especiales y por el beneficio de otros. Pablo arriesgó su vida por causa del nombre del Señor. Él pudo afirmar que no consideraba preciosa ni aun su propia vida. Ciertamente no es la intención del Señor que todos seamos mártires, pero es necesario que todos nosotros tengamos corazón de mártir, esdecir,quenoamemoslavidadenuestraalma Éstaeslaactitud apropiada de todo siervo del Señor. 89 SEMANA 5 DÍA 6 En Hechos 15:26 vemos que la iglesia en Jerusalén emitió una cartaenlaquerecomendabaapabloybernabéalaiglesiaen Antioquía. La carta decía que ellos eran hombres que han arriesgado sus vidas por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Al recomendar a Epafrodito, Pablo dijo de él que por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, arriesgando su vida (Fil. 2:30). Al enviar saludos a Prisca y Aquila, Pablo hace mención de ellos diciéndole lo siguiente a la iglesia en Roma: Prisca y Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, que arriesgaron su vida por mí; a los cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles (Ro. 16:3-4). Todas estas personas despreciaron sus vidas hasta la muerte. Ellos son un modelo para nosotros los creyentes. En 1 Pedro 4:1-2 se nos dice que tener tal sentir es un arma; una persona que se haya armado del mismo sentir que hubo en Cristo para padecer en la carne, no vivirá en las concupiscencias de los hombres, sino en la voluntad de Dios. Esto, sin embargo, no quiere decir que nosotros estemos en búsqueda de padecer sufrimientos, ni tampoco significa que nos mortifiquemos a nosotros mismos. Tenemos que percatarnos de la diferencia que existe entre padecer sufrimientos y estar dispuestos a padecerlos. Una persona que padece sufrimientos no necesariamente ha renunciado al amor por su yo, pero aquel que está dispuesto a sufrir ciertamente ha renunciado al amor por su propia persona. Algunas personas se sienten muy débiles cuando han tenido que dejar de ingerir una de sus comidas diarias y renuncian a la obra del Señor en cuanto padezcan de un dolor de cabeza. Cuán restringido se halla el Señor en tales personas! Por supuesto, esto no quiere decir que debamos exponernos a riesgos innecesarios. Nuestra valentía es en relación con el Señor. El Señor nos ama. Él no se amó a Sí mismo; por tanto, Él dio Su vida por nosotros. Ésta también debe ser nuestra motivación para, lejos de amarnos a nosotros mismos, dar nuestra vida por los demás. Aquellos que se aman a sí mismos no pueden amar a otros, pues han agotado todas sus energías amándose a sí mismos. Aquellos que aman la vida de su alma, la perderán, pero aquellos que la pierden por causa del Señor y que no se aman a sí mismos, la hallarán (Mt. 10:39) A fin de vencer a Satanás, los creyentes tienen que darse cuenta de que la base de su victoria es renunciar a amar su yo. (The Collected Works of Watchman Nee, tomo 44, págs ) Lectura adicional: The Collected Works of Watchman Nee, tomo 44, cap. 111; La iglesia gloriosa, págs

9 SEMANA 5 HIMNO 90 HIMNO Hymns, #1304 (Traducción textual, sin metro ni rima) Tonada: Himnos, #388 1 Cristo pronto volverá, Por Su Novia a festejar, Vestiduras suplirá: Listo estad! Su vida la vestirá, El sufrir la adornará, La justicia poseerá: Listo estad! Sed puntual! Sed puntual! Para festejar con Cristo, Sed puntual! Si tu yo puedes negar, Y el Espíritu aplicar, Así calificarás, Sed puntual! 2 Vírgenes viene a buscar, Las que aceite extra tendrán, Mas las insensatas no: Hoy comprad! El precio debes pagar, Con el yo debes tratar, Tu vaso debes llenar: Hoy comprad! 3 Servidores va a buscar, A los fieles premiará, Los infieles perderán: Servid ya! Tu talento haz contar, Vence tus problemas ya, Sirve con Cristo en verdad: Servid ya! 4 Por las primicias vendrá, Los maduros obtendrá, Lo inmaduro dejará: Madurad! Seco el grano debe estar, Si es que vas a madurar, Niega el alma, mata el yo: Madurad! 91 SEMANA 5 PROFECÍA 5 Vencedores quiere Él: Todo abandonad por fe Con primer amor hacia Él: Ya venced! Toda mortandad venced, Y con Cristo uno sed, Hacia el premio corre fiel: Ya venced! 6 Por Su reino Él vendrá, Persigamos Su reinar, Para el ego subyugar: Ya ceded! Destronad el ego infiel, La lección no posponed, TodoaCristohayqueceder: Ya ceded! Redacción PROFECÍAde una profecía con un tema central e ideas secundarias:

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